viernes, 12 de agosto de 2016

Entre sombras

entre sombras dejame rendirme, no quiero exigirte

Hoy desperté de mi ensoñación de mundos felices, golpee mi cara contra el asfalto mientras intentaba volar hacia el sol, en busca de mi nueva vida. Desperté pensando en tí y en mi, en un nosotros que jamás llegaría, en esa cita soñada de amigos que sonreían o esas salidas que se coronaban en noches de tequila y sal, mientras se reían de todo, nada y un talvez.

Soñé con amistades que entenderían las tinieblas que pasaba. Cuando no podía dormir en noches como esta, cuando el alma solitaria grita por amor y compañia, donde las palabras no son suficientes para llenar vacios y donde no nos podemos encontrar en un nosotros.

Pero, fue tanto el anhelo por encontrar esas personas, ese destino, que sufrí mi mas grande caida. Me haye sola y vacía, sin un amigo verdadero a quien tomarle la mano y decirle: ¿Estás?¿Podría caerme y sobrevivir?¿Dejarías que cayera al vacío aún cuando no tenga nada para ofrecerte?. No me abandones entre estas sombras que no hacen mas que atormentarme.

Y el me respondería: Aquí estaré, no me moveré ni un centimetro lejos de aquí. Cae, que los golpes desde esta altura no son del todo letales y hasta los genios suelen tropezar. Caere al vacío contigo porque no puedo ofrecerte mas nada que este abrazo que nos une en un suspiro.
Pero mi error es pensar en que estas cursilerias saldrán de otra boca aparte de la mia, cuando sé que en estos veinte años que llevo soñando verdades y aspirando mentiras jamás te he conocido.



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